Hay momentos donde muchos de nosotros nos sentimos perdidos en la vida como si camináramos hacia adelante pero sin saber a dónde vamos a llegar y también somos muchos los que nos quejamos de esta situación.

Así lo podemos hacer un día tras otro pero como no entendemos por qué nos sentimos así, no hacemos nada por cambiarlo.

Yo me llegué  a sentir así en muchas ocasiones pero simplemente me conformaba ya sea con una auto disculpa como “bueno yo no nací para ciertas cosas pero al menos tengo salud” o celebrando el éxito de otras personas. Por ejemplo, hace diez años o más cuando me gustaba el fútbol, siempre me ponía muy contento de saber que un mexicano era contratado para un equipo europeo, entonces esa sensación me hacía sentir el triunfo como mío cuando en realidad yo no ganaba nada de eso, al contrario me desenfocaba de buscar mi propio éxito.

Yo creo que sentirnos confundidos o que no avanzamos en ninguna dirección es relativamente normal porque nadie nace con un mapa para el éxito en la mano que diga hacia dónde debemos caminar en la vida o cómo vamos a lograr triunfar.

Es cierto que tampoco nacer con el mapa es bueno. Cuando naces con el mapa ya trazado como las personas que están en la realeza (por ejemplo) donde les dicen desde como se deben vestir hasta con quien se van a casar, crecen siendo infelices a pesar de “tenerlo todo” aparentemente.

Por tal razón muchos renuncian a sus cargos reales para poder diseñar su propio futuro y últimamente lo hemos atestiguado con más frecuencia.

Ahora, el problema es no saber que para poder lograr tus objetivos necesitas un mapa. Muchos al final de su vida, después de tanto deambular sin rumbo fijo, se dan cuenta de que pudieron crear la vida de sus sueños pero ya era demasiado tarde.

Pero bueno ¿Qué es un mapa para el éxito?

Un mapa para el éxito es la representación detallada del lugar donde quieres ir en la vida, de las cosas que quieres lograr y la forma en que vivirás. En el mapa para alcanzar el éxito están descritas las metas y todos los sueños que quieres alcanzar.

De verdad que no hay en la vida ejercicio más importante que decidir una meta propia y escribir cómo la vas a conseguir.

Parece algo lógico y sencillo de hacer pero realmente casi nadie lo pone en práctica.

Si esto no es cierto piensa en las personas que te rodean y fíjate cuántas de ellas tienen logros relevantes en sus vidas, cuántas personas han fracasado en sus trabajos o en la escuela, en sus relaciones y en sus emprendimientos. Generalmente son la mayoría verdad, así es, no todos llegan a conseguir lo que quieren.

Mi papá es un docente jubilado y hace muchos años cuando era niño me platicó que a él le hubiera gustado tener un taller mecánico y confesó que el creía que nos pudo ir mejor económicamente y yo le pregunté por qué no lo hizo y el me dijo que “el dinero no lo es todo en la vida”. Pero más que la cuestión del dinero porque tampoco de maestro le iba mal, me frustró muchísimo pensar que él no estaba cumpliendo un sueño que tenía. Y crecí con eso en mi mente y creo que desde esa época me comencé a cuestionar por qué nosotros no habíamos nacido para lograr lo que soñábamos.

Pero estaba completamente equivocado, mi papá no logró tener su taller porque simplemente no tomó la decisión de cumplir esa meta.

Entonces lo mismo sucede con las demás personas, ellas no obtienen lo que quieren porque no se ponen metas y no escriben una estrategia de cómo van a lograrlo, ellas no se toman el tiempo de diseñar la ruta que las llevará hacia las coordenadas de sus sueños y hacia las cosas que más desean.

Cuántas personas crees que tienen una lista de estas con al menos una meta que desean alcanzar, piensa si tú tienes alguna.

¿Entonces cuál es el punto divergente del éxito?

El punto divergente del éxito es escribir una meta y llevarla a la acción. Este punto es lo que separa a un triunfador de una persona común.

Los primeros piensan en lo que quieren y en cómo conseguirlo la mayor parte del tiempo, los segundos quisieran cambiar su vida pero como no saben la fórmula, prefieren distraerse en redes sociales y mirar Netflix todo resto del día.

Ahora cuando vemos a una persona que está triunfando es seguro que nació su éxito como una meta que se propuso y escribió una estrategia de cómo iba a conseguirlo, es así de sencillo.

Una persona no llega a la cumbre del éxito por casualidad. Una persona es exitosa porque trabaja en una misma dirección que se definió previamente.

Por ejemplo, un libro no se publica por arte de magia. El autor tuvo que pensar que esa era su meta final y definir todas las cosas que tenía que hacer antes para llegar a ese resultado.

Ahora quiero preguntarte ¿Qué es lo que quieres obtener en tu vida?

Esta es la pregunta vital y más trascendental que te puedes hacer, ¿Quieres una casa más grande, escribir un libro, ganar un millón de pesos anuales, viajar por el mundo, ser un cantante famoso, fundar un negocio, mejorar la relación con tus hijos y tu pareja, cambiar de trabajo, hablar otro idioma, aprender a bailar?

Escribe esa meta y llévala a la acción, mientras más pronto te la hagas es mejor.

Es verdad que el camino hacia tus sueños y al éxito no es derecho y sin obstáculos que vencer pero si tu visión hacia tu meta es clara y firme, si realmente es lo que quieres alcanzar, es mil por ciento seguro que con tu mapa del éxito en mano, lo lograrás porque habrás encontrado ese punto divergente en el camino hacia donde se encuentra el éxito.

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Fabricio
Fabricio

Emprendiendo, escribiendo y compartiendo. COMUNICADOR COMPETENTE de la organización Toastmaster International.

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