Hace aproximadamente doce años fui a un concierto de reggaetón aquí en Mérida y me impactó la actuación y el desempeño del grupo que vi en escena. Mientras estaba disfrutando el performance algo hizo clic en mi mente.

Quiero recalcar que desde niño siempre había querido o tenía el sueño de ser alguien famoso, quería cantar o actuar pero por motivos que mis padres me dieron ni siquiera tuve la oportunidad de probar una actividad artística, entonces siempre dudé de mi capacidad para desempeñarme en ese campo.

Pero en el  momento que vi a esas personas en el concierto me dije “creo que yo también puedo hacer eso”. 

Después de esa epifanía me puse manos a la obra y terminé cantando con un amigo alrededor de tres años viviendo experiencias únicas que siempre voy a tener en mi mente y mi corazón.

El tiempo pasó y en el dos mil catorce tuve otro momento epifánico. En esta ocasión fue cuando leí “Padre Rico, Padre Pobre” (libro que se convirtió en mi preferido). Esa lectura me iluminó la mente de la oscuridad que había vivido durante veintiocho años, fue un delicioso pero difícil despertar de mi conciencia y un impactante choque contra mis emociones y la verdad.

Fue realmente alucinante como el libro parecía estar interpretando cada aspecto de mi vida, en verdad fue un momento bastante fuerte pero hermoso, interiorizar cada palabra y ver cómo se desmoronaban las ideas viejas y opacas para darle paso a unas nuevas y brillantes.

Desde reflexiones sobre la educación anticuada, la falta de atención a los fundamentos financieros personales y la errónea idealización del trabajo, hasta los ciclos de vida que quebrantan la existencia de la mayor parte de la sociedad,  fueron piezas obsoletas de los grandes paradigmas que se desmoronaron ante la solidez y fuerza de las ideas de este libro.

A partir de ese momento mis pensamientos cambiaron y mis acciones comenzaron a ser distintas, evidentemente comencé a tener distintos resultados que me produjeron una satisfacción enorme. Este modo de proceder se ha vuelto cíclico en mi vida y he adoptado una actitud hacia el aprendizaje y el desarrollo sistemático en lo personal y en lo intelectual.

Mi vida pre-epifanía era muy neutral y viéndola ahora desde este nivel superior en el que me encuentro no la juzgo pero puedo darme cuenta de que no tenía dirección ni sentido, en ese momento no me daba cuenta de las alternativas y posibilidades que tenía a la distancia de una decisión.

La observo con ojos desesperados porque miro como desperdicia su tiempo y no es capaz de hacer algo.

Pero me alegra saber que su momento de transformación estaba por llegar.

Además prefiero y procuro concentrarme en el presente con un superávit de enfoque hacia el futuro y las cosas que quiero lograr.

He tenido en los últimos años otras micro epifanías a medida que leo más libros y experimento más cosas en el negocio y mis proyectos personales, pero considero que la experiencia anterior fue un parteaguas mayúsculo que agradezco haber vivido.

Pienso que hay muchísima gente que solo reacciona de forma automática a las circunstancias de su vida, sin un objetivo claro al que quieren llegar, como era mi caso.

Lo interesante de algunas de estas personas es que a pesar de su situación, están buscando respuestas  a las dudas que los invaden. En estas personas hay un pequeño fuego interno que está tratando de incrementarse y ese estado de alerta es el esencial para comenzar a ver los puentes que te llevan a las maravillosas epifanías. De otro modo nunca aparecerán.

Si este es tu caso, si de pronto ha llegado a tu vida una sensación de insatisfacción, un extraño impulso que te dice que hay algo más, quizá ya no estás a gusto con tu trabajo, con tu relación amorosa, con tu situación económica o te gustaría hacer cosas nuevas pero crees que tú no naciste con esa opción ni con el “don” de lograrlo, déjame decirte que estás preparado para cruzar el puente de la epifanía y espero este puente sea uno de ellos.

Share and Enjoy !

0Shares
0

Fabricio
Fabricio

Emprendiendo, escribiendo y compartiendo. COMUNICADOR COMPETENTE de la organización Toastmaster International.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.