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Qué es el fracaso y por qué es importante

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qué es el fracaso y por qué es importante saberlo

Hay una historia que me gusta contarle a mi hija de cuando tenía diez años…

Mi papá me compró una bicicleta negra, me encantaba ir al parque con ella y como crecí jugando solo porque mis hermanos eran muy mayores, inventaba mis propias carreras y le daba vueltas al parque imaginando que era una jungla y pasaba por caminos difíciles.

En una ocasión, mientras le daba vueltas al parque pensé que me faltaba bajar al arenero que era bastante grande, ahí habían dos columpios enormes que utilizaba cuando era más pequeño, también había un sube y baja pero ese casi no lo jugué porque no tenía con quien subirme.

Entonces inventé una carrera que finalizaría bajando al arenero para recorrerlo completo.

Comencé a pedalear y pasé por los obstáculos que conocía, una subida, luego bajar por escaleras y algunas curvas, mientras más me acercaba al arenero crecía mi emoción, por fin bajé una altura de medio metro y cuando la llanta delantera se asentó en la arena, dejó de rodar y mi bicicleta conmigo arriba, giramos hacia adelante y caí de espaldas.

Recuerdo que el golpe fue seco y casi me sacó el aire, también recuerdo que me dolió pero por suerte no me raspé los codos o los brazos gracias a la arena, pero casi se me salió todo el aire.

Obviamente me di cuenta cuando me recuperé, que las bicicletas no avanzan en la arena y no se si tú lo sabías pero a partir de ese momento no lo volví a hacer.

Quería contar esta historia para ilustrar de forma breve qué es el fracaso o lo que significa errar en algo.

Vivimos en una sociedad aterrada por el simple hecho de fallar o ver fracasar a alguien, siendo el fracaso un elemento vital para conseguir el éxito en cualquier aspecto.

Entiendo un poco este temor ahora que soy papá, cada vez que me hija se lastima a mi me duele el doble pero mi postura en este momento es no tratar de evitar que algunas cosas le sucedan, obviamente si es una situación muy riesgosa, la voy a alertar porque tampoco quiero que se muera.

Pero la mayoría de las personas no piensa así, intenta evitar ese dolor en ellos mismos y en las personas que quieren.

Pero más que una muestra de afecto, tratar de evitar que las personas choquen contra sus errores y tengan las oportunidad de aprender una lección, pienso que es una actitud egoísta.

La vida no es fácil, el mundo cada día cambia y las personas debemos estar preparadas para esto.

El no permitir que nosotros o nuestros hijos experimenten cosas nuevas con el fin de evitarles un posible fracaso, es la peor manera de arrebatar esa preparación.

Entonces ¿qué es el fracaso? ¿Es algo bueno? ¿Es algo malo?

Según el diccionario la palabra “fracasar” significa: no conseguir en cierta actividad lo que se pretende.

Así de sencillo.

No significa el final del mundo, ni tampoco lo peor que nos puede pasar.

Por esto, puedo concluir que lo que evitamos no es el fracaso en si, sino la sensación de dolor que nos produce.

Lo acepto, el fracaso es doloroso.

Pero no va más allá.

La moneda de oro dentro de la mierda

Se que es difícil lidiar con la sensación de dolor que nos deja el fracaso, la he sentido en carne propia y en distintos niveles, definitivamente huele a mierda.

La sentí cuando di el volantín con mi bicicleta y la he sentido en otras ocasiones, por ejemplo, en mi negocio.

Mi socio y yo tomamos la decisión ejecutiva de anunciarnos en una revista especializada, invertimos una cantidad de dinero alta y no tuvimos los resultados esperados.

Dolió mucho no tener un retorno de inversión.

¿Qué sucedió después? ¿Cuáles eran nuestras opciones?

  • Número uno: quejarnos y seguir quejándonos.
  • Número dos: aprender algo de ese error.

Evidentemente tomamos la segunda opción y aprendimos que quizá no era el momento de anunciarnos en una revista y tomamos el camino de las redes sociales, el resultado fue completamente opuesto al que tuvimos con la revista.

Como puedes ver, “la moneda de oro” apareció gracias a que fracasamos en el intento de anunciarnos en una revista.

Y así sucede con cada fallo o con cada fracaso, dentro de su hedor se esconde una nueva oportunidad de cambiar, de crecer y aprender cosas nuevas y diferentes.

Como lo dije en una ocasión, se trata de utilizar los “errores” o “fracasos” como un trampolín al éxito y no como un obstáculo que te impida comenzar algo o te haga desistir y renunciar al objetivo que quieres llegar.

Todo lo que nos rodea funciona de esa forma, a punta de prueba y error, las relaciones, las sociedades, las personas, los negocios, etcétera.

Esta “moneda de oro” se traduce en 3 lecciones muy importantes:

  1. Conocimiento: después de fracasar intentando algo, obtenemos un conocimiento irreemplazable, que nos servirá en el futuro para intentar lo que queríamos en forma diferente.
  2. Resiliencia: la resiliencia es muy importante para ir en busca del éxito porque el fracaso nos dolerá y debemos fortalecer este músculo para recuperarnos rápido de un golpe y seguir adelante.
  3. Crecimiento: cada vez que fallamos, crecemos y mejoramos como personas porque alcanzamos significados y entendimientos más profundos en nuestra vida. Esto nos ayuda a reflexionar y mirar las cosas en perspectiva, desarrollando un significado nuevo en situaciones dolorosas.

Realmente es difícil reconocer el elemento positivo cuando experimentamos el fracaso pero indudablemente, cada vez que fracasemos, encontraremos estas monedas o lecciones.

No es que el fracaso sea algo bueno o malo, eso dependerá de cómo lo tomemos.

Las personas que no comprendan el tesoro que se encuentra oculto, vivirán toda su vida con miedo a intentar lo que les gustaría hacer o peor aún, insertarán ese miedo en la mente de la gente que los rodea.

¿Cómo podemos recuperarnos del fracaso?

Existen varias maneras, una es entender que el fracaso es una piedra que nos obstaculizará en varias ocasiones el camino hacia nuestros sueños, pero más que no permitirnos avanzar, será un escalón que nos impulse más arriba y hacia adelante.

Las otras son las siguientes:

  1. Ignora a las personas negativas: cuando fracasamos siempre habrá gente que nos diga: “te lo dije” “me hubieras escuchado”, ignora a esta gente, ignora los comentarios negativos. Piensa que tratar de vivir una vida segura todo el tiempo no es vida.
  2. Fallar es natura: cada persona que ha logrado el éxito ha experimentado el fracaso, quien sea que venga a la mente: steve jobs, bill gates y Jack Ma. Pudiera parecer que no, porque generalmente la sociedad celebra el éxito en lugar de resaltar la difícil jornada que se vivió antes de llegar a él.
  3. Recuerda tus metas: ¿Qué sueños te motivaron a comenzar tu camino al éxito? Tener una mejor calidad de vida, querías viajar el mundo, quizá ganar más dinero o comprar una casa más grande. Recordarlo te servirá para motivarte y superar el dolor en los tiempos de fracaso.

Para finalizar esta lectura, quiero compartir lo que opina del fracaso JK Rowling, autora de los libros de Harry Potter.

Ella menciona: “Es imposible vivir sin fracasar en algo, a menos que vivas con tanto cuidado que termines por no vivir en absoluto. En este caso, fallarías automáticamente”.

Su mensaje es sencillo, el fracaso total radica en no intentar las cosas por miedo a fracasar.

Así que no tengas miedo intentar hacer lo que te gusta porque el fracaso no existe para los que se atreven a vivir la vida que han soñado si mismos.

Comparte este artículo en tus redes sociales y comenta conmigo por qué le tienes miedo fracaso ¡gracias!

 

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Fabricio Mena

Emprendiendo, escribiendo y compartiendo. COMUNICADOR COMPETENTE de la organización Toastmaster International.

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