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Ejecuta la versión 1.0 de tu plan de éxito

Comienza ya con tu plan de éxito

¿Alguna vez has escuchado el dicho “No hay nada más peligroso que un ignorante con iniciativa“?

La primera vez que lo escuché fue cuando comencé a trabajar hace unos años en una empresa de transmisión de energía eléctrica.

La persona que hizo el comentario era un señor que estaba a punto de jubilarse, él tenía casi 30 años de experiencia y le pidieron que nos dé una plática a las personas de nuevo ingreso a la empresa.

En su charla comentó que a lo largo de su vida laboral, desafortunadamente una vez presenció un accidente mortal, por lo tanto, nos exhortaba a tener mucho cuidado con nuestro trabajo porque un error en su desarrollo nos podía costar la vida, ya que las labores que realizamos están relacionadas directamente con voltajes que van desde los 13,000 volts hasta los 400,000.

Al final de la plática nos dijo, “mucho cuidado con hacer algo que no tengan total conocimiento porque les puede costar la vida, recuerden que no hay nada más peligroso que un ignorante con iniciativa“.

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Este señor en otras palabras, nos estaba diciendo que analicemos y planeemos muy bien las cosas antes de hacerlas y que preguntemos nuestras dudas en caso de no estar totalmente seguros de lo que vamos a realizar, porque el que actúa sin saber, es un peligro no solo para las demás personas sino para el mismo.

Y la verdad es que creo que analizar las cosas es un consejo muy importante para aplicar, antes de realizar algo que pone en riesgo tu vida.

Sin embargo, cuando lo que vas a realizar es un emprendimiento de un sueño o un nuevo negocio, el exceso de análisis no es tan buena idea, porque hay un frase totalmente cierta, que dice que el exceso de análisis produce parálisis.

Esto sucede porque en las primeras etapas cuando queremos lograr algo, nos sentimos muy inseguros, porque no sabemos si vamos a conseguir lo que queremos.

Por ejemplo, supongamos que quieres abrir un restaurante porque te apasiona la comida y te gustaría ver a la gente feliz compartiendo su experiencia en tu restaurante donde los tratan como en casa.

Pero hay un pequeño detalle, que un tus debilidades para realizar el proyecto se encuentra que no sabes cocinar y tampoco eres chef.

Entonces mientras decides si abres tu restaurante o no, te comienzas a preguntar si en realidad es una buena idea, porque crees que al no ser un chef no podrás supervisar la calidad de un buen platillo, y de repente, tu cabeza comienza a inundarse con pensamientos de por qué tu negocio no podrá funcionar.

Y poco a poco empieza a apagarse el sueño que estaba dentro de ti, porque mientras más analizas los planes de tu exclusivo restaurante, te das más cuenta de las cosas que te hacen falta.

Por lo tanto, el exceso de análisis no solo produce parálisis sino que a veces, te hace desistir por completo de tu sueño, te aparta del camino y apaga tus ganas de triunfar.

Entonces ¿Cuál es la solución? ¿Cuál es el momento justo para planear y para actuar?

La solución es muy simple, lo único que tienes que hacer es que después de diseñar tus objetivos, ejecutes ese primer plan de éxito, cuando tienes ese plan “A”.

Pero muchas personas después de tener el plan “A”, comienzan a escribir su plan “B” y poco a poco van aplazando la ejecución de esos planes, después de unos meses llegan al plan “Z” y nunca hicieron nada porque les invadió la parálisis por demasiado análisis.

En cambio, el caso de Apple fue diferente, la primera vez que implementaron su sistema operativo a sus productos electrónicos fue hace 10 años. Esa primera versión que lanzaron al mercado fue el iPhone OS 1.0. 

Diez años después de ese primer sistema operativo ya llegaron a la versión número 10 (iOS 10).

Y si tú los comparas, la primera versión prácticamente no hace ni la mitad de lo que hace la última, sin embargo, ellos se lanzaron al mercado con esa primera versión de su plan de éxito y una vez puesto en marcha ellos se dedicaron a mejorarlo para que el siguiente año lanzaran la versión 2.0.

Ahora imagínate que la gente de Apple hubiera dicho hace diez años, “aún no tenemos un producto extraordinario, vamos a realizar la versión 3.0, luego la 4.0 y así hasta que lleguemos a la versión número 10.0 y nuestro producto esté perfecto“.

Pero ellos no esperaron la perfección de un plan de éxito, simplemente se lanzaron.

Y lo mismo debes de hacer tú, debes lanzarte a la piscina cuanto antes y poner alguno de tus planes en práctica sino nunca vas a hacer nada y si no lo haces, no es porque creas que tu plan no sea perfecto, simplemente no lo haces porque tienes la inseguridad de alguna debilidad o temor al fracaso.

Deja de aplazar tus planes, deja de aplazar tus metas y tus sueños y ejecuta hoy la versión 1.0 de tu plan de éxito.

¿Qué te pareció el artículo?¿Crees que has estado planeando más de lo normal? Escribe aquí abajo tu plan de éxito y dinos cuando lo vas a ejecutar.

Fabricio Mena

Autor del blog fabriciomena.com. Emprendedor y conferencista. Mi meta es ayudarte a que comiences a vivir la vida que diseñes para ti.

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