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Obstáculos latentes en el camino hacia tus metas

Imagina que has diseñado las metas perfectas que te conducirán al éxito y de pronto, sin ninguna señal de aviso surge un obstáculo que bloquea tu progreso, si no haces nada por resolverlo es posible que tu energía y entusiasmo se agoten.  El tipo de obstáculos a los que me refiero son del estilo:

  • Dudo de mis habilidades y talento.
  • Tengo miedo de fallar.
  • Hacer cambios es una tarea difícil para mí.
  • Necesito sentirme seguro.
  • Me siento sobrepasado de tantas metas que quiero hacer

Cada una de estas barreras se encuentran latentes en el camino al éxito pero son obstáculos que cada quien se auto impone. La buena noticia es que existen estrategias para eliminarlos o minimizar su impacto.

Dudo de mis habilidades: Es normal sentir duda sobre tus capacidades en especial si la mayor parte de tu mundo o tu entorno es de negatividad. Quizá creciste con unos padres negativos o eres de los que se inyecta a diario una sobredosis de información negativa viendo noticias, entonces a través de esa lente anti positiva, hacia el lado al que voltees lo verás negativo. La cuestión en realidad no es qué habilidades no tienes, si no con cuales cuentas para arrancar. Cuando fundó SpeceX, Elon Musk no sabía nada de ingeniería espacial, construcción y diseño de naves, cohetes y cápsulas para la tripulación de astronautas. Aun así Musk comenzó su empresa con las habilidades y recursos que él tenía por ejemplo, tenía capital, sabía formar equipos eficientes de trabajo y tenía lo más importante, un destino al que sabía que quería llegar. Él no se enfocó en lo que no tenía, sencillamente utilizó lo que tenía para resolver lo que necesitaba desarrollar. Ten un superávit de enfoque en lo que tú ya sabes hacer, con los talentos y habilidades que ya tienes.

Tengo miedo de fallar (o fracasar). ¿Es posible que falles o fracases cuando vas en busca de una meta? Por supuesto que sí y no te quiero asustar pero la realidad es que cuando vayas por tus metas te aseguro que vas a fallar. Pero tranquilo, tales fallos son parte del proceso en tu camino al éxito. De lo contrario el éxito nunca llegaría. Un tropiezo debes verlo de forma objetiva y preguntarte qué salió mal para cambiarlo y qué salió bien para repetirlo. Recuerda que cada fracaso, cada tropiezo y cada revés liberan unas partículas de oportunidad que tienes que identificar. En lo personal, antes de aprender esto evitaba ponerme en una posición en la cual pudiera fallar y por eso no había logrado nada, me moría de miedo. Estaba en un estado neutral de acción que me impedía vivir al máximo mi vida. Todo por el miedo a fracasar. Pero fracasar es lo que ha convertido a Elon Musk en el séptimo hombre más rico del mundo y es tal su éxito que uno como espectador lo disfruta. Pero esto no siempre fue así, de hecho, para fabricar su primer automóvil comercial con Tesla tuvo que comenzar más de cuatro veces porque no encontraba los materiales ni los sistemas adecuados para desarrollarlo. Cuando Musk lo dio a conocer, medio mundo entre celebridades, empresarios y otras personas se volvieron locos y comenzaron a separar el suyo con cien mil dólares. Musk prometió entregarlo a mediados del 2007 y eran tanto los problemas que no pudieron cumplir con esa fecha. Evidentemente pudo superar esos fracasos al final y hoy estamos hablando de un hombre completamente exitoso. Ahora imagínate si Elon Musk hubiera pesando antes de comenzar su proyecto “quizá no me salga el automóvil de mis sueños a la primera, que miedo mejor no hago nada”. No tiene sentido ¿verdad?, recuérdalo bien, el fracaso es el trampolín al éxito.

Hacer cambios no es fácil: Es verdad, hacer cambios no es fácil porque es incómodo pero es necesario porque el cambio se da de manera natural en nuestra vida. Cuando estaba pequeño viajaba de vacaciones de verano y navidad a Tamaulipas porque ahí nació mi mamá, entonces casi toda su familia vivía ahí. Obviamente me encantaba ir porque veía a mi abuelita, primos y tíos. La fecha que más me gustaba era navidad porque todos nos juntábamos en casa de mi abuelita y éramos más de veinticinco primos, el relajo, la cena, los regalos y los juegos eran algo de otro mundo. Así era cada año pero en un lapso de tiempo crecimos y poco a poco las personas en las reuniones de navidad en casa de mi abuelita iban disminuyendo porque alguna prima que se había casado se iba con la familia del esposo y otro primo ya tenía novia y la pasaba con esa familia. Para no hacer demasiado largo el cuento, hubo una cena de navidad donde apenas éramos unos cinco o siete primos, casi no había tíos, otro fue solo porque se había divorciado y esa noche todo el mundo se fue  adormir temprano. Fue una de las navidades más tristes que he tenido porque ese ambiente de relajo de pronto había desaparecido. En ese momento no entendía qué era lo que había pasado y lo sufría pero hoy me doy cuenta que los cambios ocurren, de niño yo pensaba que así de juntos teníamos que estar toda la vida y realmente fueron momentos preciosos pero llegó una etapa donde cada quien comenzó a hacer su propia vida. Entonces así como estos cambios ocurrieron de forma natural, hay cambios que surgen por crisis, otros por casualidad y también por elección personal. Mi ejemplo es algo muy ligero pero imagínate que estás en un trabajo que detestas y por miedo a cambiar y no conseguir uno mejor te quedas ahí toda tu vida infeliz o a lo mejor estás en una relación dañina y con tal de no cambiar por miedo al qué dirán y no encontrar otra pareja, te esfuerzas para acostumbrarte a esa  vida que no te mereces. Si el cambio es un problema en tu vida, abrázalo, piensa que la vida es como una aventura donde no sabes lo que está por venir pero sabes que estás preparando para afrontarlo, eso te dará seguridad en tu presente y futuro. Hay un ejercicio muy divertido que te puede ayudar a manejar las emociones que producen los cambios, ve a tu restaurante favorito y pide algo que nunca hayas probado, también intenta hacer actividades nuevas y conocer gente diferente para crear un patrón de voluntad para experimentar las sensaciones del cambio.

Necesito sentirme seguro: Algunas personas tienen falsas sensaciones de seguridad, por ejemplo, la seguridad de un empleo. Querer el sueldo de un trabajo seguro es efímero porque no existen los trabajos seguros, mañana te pueden despedir o no renovarte tu contrato porque sencillamente la permanencia en tu empresa es algo que no puedes controlar. Otro ejemplo son las casas donde vivimos, casi todos tenemos protectores, algunos tienen cámaras, reja principal, cercas eléctricas y alarmas, todo con el fin de sentirnos seguros de que no vayan a entrar a robar pero desafortunadamente para muchos, eso no detiene al ladrón de que pueda entrar, es verdad, te sientes seguro en una casa tan protegida pero a veces esas casas son donde más entran a robar porque llaman más la atención. Entonces qué sucede cuando ya tienes un plan para alcanzar tus metas pero aún sientes ese pequeño gusanito de inseguridad  por avanzar sobre suelo nuevo y desconocido, simplemente no te atreves a tomar decisiones porque no estás seguro de cómo va a resultar. El camino se encuentra en desarrollar un sistema de seguridad interno (SSI) que te ayude a tomar mejores decisiones. Este SSI está formado por dos preguntas: ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué es lo mejor que puede pasar? Esto te dará la capacidad de afrontar ciertas situaciones que incluyen la capacidad de manejar eventos estresantes, asumir riesgos calculados y manejar los problemas a medida que surgen. Por ejemplo, si tu meta es invertir en un negocio, basado en el SSI ¿qué es lo peor que puede pasar si invierto mi dinero en este nuevo negocio? Respuesta=  perdería todos mis ahorros y me quedaría sin dinero para darle comer a mi familia por varios meses. ¿Qué es lo mejor que puede pasar? Respuesta= el negocio sería un éxito y mi inversión la recuperaría en seis meses. Analizando el SSI si este fuera mi caso, no invertiría mi propio dinero. Ahora, ¿eso quiere decir que debo renunciar a mi meta? Para nada. Mi solución sería cambiar el tipo de inversión, pediría un préstamo en un banco o indagaría en un préstamo familiar. El SSI me permite tomar mejores decisiones que me darán cierta sensación de seguridad para afrontar el futuro.

Me siento sobrepasado de tantas metas que quiero hacer: cuando descubrí el potencial de diseñar metas para alcanzar mis objetivos y sueños me sentí súper poderoso y cada uno de los sueños que tuve desde niño y que creí que nunca podría cumplir vinieron violentamente a mi cabeza. Fue un remolino de sueños que se amontonaron en mi mente para tratar de ganar un lugar para ser cumplidos. Me sentí por un momento abrumado pero entendía que a pesar que podía cumplir cada uno de ellos tenía que priorizar. Priorizar es una habilidad que tienes que usar para darle un orden a tus metas y actividades. Una excelente forma para detectar qué sueños tienen mayor prioridad en tu vida es preguntarte: ¿Cuáles son tus metas más importantes? ¿Cuáles te darán mayor felicidad cuando las alcances? ¿Cuáles te darán un mayor beneficio por terminarlas primero? Usa tus respuestas para ubicar en una escala de mayor importancia tus metas. Cuando hayas decidido tus metas más importantes sigue diseñar el plan tus metas a largo plazo, a mediano, a corto y las micrometas con las que las alcanzarás.

El camino al éxito ideal es aquel que no tiene obstáculos y no cuenta con dificultades, sin embargo ese ideal solo existe en las películas. Como puedes ver, hay muchas barreras que aparecerán y esas son solo por mencionar algunas de las muchas que pueden surgir, sin embargo, una vez que las detectes y entiendas su naturaleza, desarrollarás las estrategias para eliminarlas o minimizarlas para que logres tus metas más preciadas.

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Fabricio

Emprendiendo, escribiendo y compartiendo. COMUNICADOR COMPETENTE de la organización Toastmaster International.

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