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5 puntos clave para hablar en público por primera vez

Hablar en público por primera vez

Uno de los miedos más grandes que tienen las personas, incluso por encima de la muerte, es el temor de hablar en público.

Quizás porque nos volvemos completamente vulnerables ante las personas, nos exponemos a críticas y nuestro ego queda en riesgo de ser lastimado.

Sin embargo, existe una magia cuando superas estas barreras mentales y logras vivir con la breve incomodidad que significa pararte a hablar frente a una audiencia.

Conectar con las personas a través de la comunicación es una de las satisfacciones más grandes que pueden existir, además, es un placer expresar tus ideas con confianza y que logren influir en su mente y acciones.

Pero independiente que queramos o no, en ocasiones nos tocará hablar en público para hacer una presentación en el trabajo, una tarea en la escuela o dar unas palabras en una cena de amigos y por eso es importante saber la base en la que se apoya un buen discurso.

Hace unos meses tuve la oportunidad de acreditarme como Comunicador Competente por la organización internacional Toastmasters y hoy quiero compartir contigo cinco puntos clave que aprendí en mi club,  que  te ayudarán a la hora de dar un discurso preparado o improvisado.

1- Estructura

Cuando nos toca dar un discurso, conferencia o plática, por lo general, lo sabemos con algunos días de anticipación y eso nos da tiempo suficiente para prepararla.

Sabiendo esto, un discurso debe estar estructurado con la introducción, el desarrollo y una conclusión, para que sean más fáciles de recordar y nuestro público entienda mejor el mensaje que le queremos dar.

La introducción debe captar la atención de nuestra audiencia y debe decirle al público de qué estamos hablando.

El desarrollo es la parte principal del discurso y debe contener las ideas principales que queremos transmitir. Puedes seleccionar cuatro o cinco puntos sobre tu plática y desarrollarlos usando ejemplos, historias y anécdotas.

La conclusión debe contener los puntos que refuercen las ideas principales del discurso y se debe hacer un cierre con mucha confianza y energía.

Es recomendable aprenderse de memoria la introducción y la conclusión, y cuando ya hayas practicado muchas veces la estructura, te servirá para dar esas platicas que surgen de imprevisto.

2- Propósito

He tenido la oportunidad de juecear varios concursos de oratoria y uno de los principales puntos en contra de los participantes es la falta de un discurso con un propósito general.

El propósito general es lo que quieres lograr con tu conferencia o plática.

Existen en la oratoria diferentes propósitos como informar, persuadir, entretener e inspirar.

Tener en cuenta este propósito tiene varios beneficios como saber la forma en que desarrollarás tu discurso, pero uno de los más importantes es la confianza que adquieres cuando dices con claridad lo que pretendes transmitir.

3 – Prestancia 

Este asunto también le quita puntos a los participantes de un concurso de oratoria.

En ocasiones los concursantes se paran al frente del público con tenis o un suéter amarrado en la cintura y definitivamente no es una manera correcta de vestirse, así como cuando vas a la playa no te vas de saco y corbata, frente a una audiencia debes de usar ropa apropiada.

Para hablar en público sea en un concurso o no, debemos tener una buena apariencia, vistiéndonos y arreglándonos adecuadamente para esa ocasión tan especial.

Usar la ropa correcta nos va a dar mucha confianza en el momento que nos paremos ante un público porque al vernos bien, nos vamos a sentir de la misma manera. Entonces nos olvidaremos de nuestra apariencia y nos concentraremos totalmente en la plática que vamos a dar.

4 – Practicar

Dicen que la práctica hace al maestro y es verdad. Messi no nació sabiendo jugar al fútbol, el tuvo que practicar horas y horas para tener el nivel muestra en los partidos.

En ocasiones escucho a personas que desean ser grandes oradores pero nunca se han parado en un escenario a hablar.

Hace casi un año entreviste a Ángel Torruco el único mexicano con un tricampeonato internacional de oratoria y me dijo que esta es la única clave para ser un gran orador.

Practica el texto de tu conferencia por dos horas todos los días hasta que te sientas cómodo con ella.

Puedes exponerla a un familiar o un amigo, no es necesario que memorices toda la plática, de hecho, solo la introducción y la conclusión son de memoria como comenté en el punto uno, y para exponer el “plato fuerte” del discurso, puedes aprender los cinco puntos más importantes e ir hablando alrededor de cada uno.

Otra forma de practicar es grabando el audio o el video de tu presentación, luego escúchala y realiza las mejoras que consideres.

 5 – Felicitarte

Lo más natural es que terminando tu discurso comiences a evaluar las cosas que hiciste bien, lo que te salió mal y las cosas que se te olvidaron decir, y está bien, todos los oradores lo hacen.

Lo importante es que independientemente de tu desempeño en el escenario, tienes que felicitarte porque has logrado algo que muy poca gente se atreve a hacer, pararse hablar frente a un público y volverte vulnerable ante ellos.

Algo que me ha servido cuando doy una presentación es pedirle a alguien que me grabe para saber que hice bien y ver en qué aspectos puedo mejorar en mi próxima plática.

¿Qué otro punto hay que considerar cuando vas hablar en público? Coméntalo en la parte de abajo, te mando un abrazo.

Fabricio Mena

Autor del blog fabriciomena.com. Escritor. Mi meta es ayudarte a que comiences a vivir la vida que has soñado para ti.

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