0

8 cosas que aprendí de “El monje que vendió su Ferrari” (Parte I)

Resumen del libro El monje que vendió su Ferrari

El libro “El monje que vendió su Ferrari” me lo regaló una tía de mi esposa en navidad (no hay cosa que más me guste que me regalen libros).

Y pienso que ella me lo dio porque notó el cambio o transformación que tuve (como lo he platicado en artículos como El despertar de la mente), similar al que tuvo Julián Mantle, el protagonista de esta fábula.

Y aunque nuestras historias no son por completo iguales, tienen en común como base, haber tocado fondo en la vida.

Esto no es algo que pasa de manera aislada en dos o tres personas, esto le ocurre a muchísima gente cada día que no le presta atención a las cosas importantes y como consecuencia pierden su salud, su autoestima, sus relaciones o su carrera profesional.

Como el mencionado Julián Mantle, un abogado exitoso en lo profesional y lo económico, que gozaba de lujos como su mansión en la mejor zona de su ciudad, trajes de miles de dólares y su más preciada posesión, un Ferrari rojo.

Sin embargo, descuidó otras áreas también muy importantes como su salud.

Entonces un día, mientras se encontraba en un tribunal defendiendo un caso, le dio un ataque cardíaco, desplomándose en medio de la sala, frente a la mirada despavorida de todos los presentes.

Este acontecimiento lo marcó definitivamente y lo hizo reflexionar sobre el rumbo de su agitada carrera profesional, renunciar a ella o renunciar a su propia vida.

Finalmente decidió renunciar al despacho donde trabajaba y a toda una vida de lujos y reconocimientos con los que vivía constantemente.

Luego de dejar el hospital donde se encontraba internado, se fue a una expedición a la India, en busca de una respuesta más clara para simplificar su vida.

Tres años después regresó un nuevo Julián a la ciudad, totalmente transformado, tenía una tez espectacular, su tos crónica y su expresión enfermiza habían desaparecido y tenía una mirada clara que irradiaba vitalidad.

¿Cómo sucedió eso? ¿Qué pasó en esos tres años en la India? ¿Cuál era la causa de su increíble cambio de personalidad?

Mientras estuvo en la India en busca de los secretos para tener una existencia equilibrada y una vida de plenitud, encontró a las Grandes Sabios de Sivana, unos monjes  que según cuenta una leyenda, habían descubierto un sistema para mejorar la vida de ellos y de las demás personas.

En ese grupo Julián conoció al yogui Raman, un sabio que se convirtió en su mentor y le enseñó las siete virtudes para una vida rebosante de paz, alegría y riqueza interior contenidas en una fábula.

La fábula completa te la voy a dejar para cuando leas el libro (que puedes conseguir aquí).

Hoy  voy a compartirte cuatro de las ocho cosas más importantes que aprendí al leer “El monje que vendió su Ferrari”.

(Para escuchar el podcast dale clic a “Play” en el botón abajo. Si deseas leer en vez de escuchar el podcast puedes seguir leyendo abajo.)

Ir a descargar | Suscribirse: iTunes | iVoox

1- Cuida tu mente.

No permitas que entré cualquier tipo de información en tu mente, se muy selectivo con las fuentes que consultas en los distintos medios y cuida el tipo de persona con la que te juntas.

La mente es increíblemente poderosa para crear edificios de cientos de metros y para enviar naves al espacio, pero también es muy fácil de corromper, por lo tanto, si nos exponemos a noticias, ideas negativas y comentarios tóxicos, nuestro mundo interior se puede derrumbar.

Y como tu mundo exterior es el reflejo de tu mundo interior, es posible que también se caiga a pedazos.

Entonces tienes que ejercitar tu músculo mental para enfocarlo y nutrirlo con buena información y con comentarios de personas que te motiven a dar un paso al siguiente nivel de tu vida.

Es tan fácil como dejar de ver noticias por la noche, dejar de seguir noticieros en facebook y leer buenos libros o blogs con información que te ayude a mejorar tu vida.

Es tan sencillo como dejar de frecuentar a los “amigos” que critican tus proyectos y te desenfocan de tus metas.

Por el contrario, busca personas que se encuentren en la misma señal que tú, en la de lograr sus metas.

Deja de preocuparte por las cosas de tu pasado, no tomes personal la ansiedad y la preocupación de otras personas, dales la mano, deséales éxito y sigue el camino en busca de tu propio crecimiento y transformación de tu mundo interior.

Al hacerlo transformarás tu vida e iluminarás a las personas que se encuentren a tu alrededor.

Esta luz, será una guía para que también aquellas personas decidan proteger sus propias mentes.

2- La vida te da lo que le pides.

El día de hoy tengo una lista de metas en las que estoy trabajando día a día y ese conjunto de metas son varios sueños he descubierto que quiero lograr.

Antes de tener esa lista yo no tenía idea a donde me dirigía, podría decir que “quería ser feliz” o que “quería vivir bien“, que en principio no está mal querer ser feliz pero no sabía lo más importante, ¿cómo y cuándo espero ser feliz? o ¿qué significa para mi vivir bien y qué tareas tengo que hacer para lograrlo?

O sea, yo no tenía una meta específica y cuando no las tenemos es como decir: “voy a ir de compras al supermercado, vamos a ver que tienda tiene la vida destinada para mí”.

No puedes esperar a que la vida te ponga el supermercado en tu camino, antes de salir de tu casa tú tienes que decidir a cuál necesitar ir, porque conociendo esa meta, sabrás la dirección, las calles y el camino que vas a recorrer para llegar a tu destino.

Y la mayoría de las personas hacen lo mismo con su vida, como yo lo hacía, no eligen la meta que quieren llegar en su vida, y caminan todos los días hacia ningún lado, entreteniéndose en Facebook, Youtube y con series de Netflix, viendo una tras otra como si alguien les fuera a reconocer la cantidad de horas que pasan frente a la tele.

Al final, eso es una escape frustrado para no enfrentar que realmente tienes sueños y que tienes miedo de hacerlos realidad.

Las personas no se dan cuenta que la vida literalmente te da lo que le pidas.

De niño yo quería ser cantante y en una etapa de mi vida lo logré, pero me dio mucho miedo que realmente pudiera ser un cantante exitoso y al final abandoné mi sueño.

Conviértete en una persona que explore sus talentos, que descubra cuál es su propósito en esta vida y que lo aplique hacia la direcciones de sus sueños y sus dones.

3- Mejora 1% todos los días.

El arte de la mejora continua se le conoce como Kaizen.

El Kaizen es una palabra japonesa que se refiere a nutrir constantemente tu mente, tu cuerpo y tu espíritu y a estos tres elementos se les conoce como tu mundo interior.

Entonces, cuando te dedicas a mejorar tu mundo interior, como dice el libro “puedes tenerlo todo y hacer todo lo que quieras con tu mundo exterior”.

Y en efecto, debes tener un equilibrio en el mejoramiento de tu mundo interior porque quizás no valga la pena tener logros en algunas áreas de tu vida cuando descuidas otras.

Por ejemplo, encontrar el éxito económico con una buena salud y una excelente relación con tu familia sin haber cultivado tu mente en el camino, es posible que pierdas todo tu dinero como consecuencia, porque no aprendiste a ahorrar o lo derrochaste en cosas que no necesitabas.

Sin embargo, si en el camino hubieras alimentado tu mente leyendo buenos libros como “El Hombre Mas Rico De Babilonia” para aprender a ahorrar y no permitiendo dejar entrar a tu mente malos consejos, posiblemente tu dinero seguiría en tu cuenta bancaria.

Todos los días podemos mejorar nuestro mundo interior un 1%, todos los días podemos aprender algo nuevo, caminar 10 minutos más, comer más saludable y pasar más tiempo con nuestra familia para nutrir nuestro espíritu, esencia o como le llames.

Y como escribí en el artículo “Crecer para mejorar y mejorar para crecer“, “avanzar en tu vida y mejorar personalmente te hace crecer y crecer hace que todas las cosas mejoren a tu al rededor”.

4- Practica la soledad.

Julián también aprendió con los sabios de Sivana, otra forma para mejorar cada día con “los diez rituales de la Vida Radiante“, estos rituales sirven para renovarse uno mismo de manera sencilla y sin gastar un solo dólar.

Por su puesto, para hablar de los diez  rituales, tendría que hacer mínimo dos posts más, pero en este caso voy a hablar sobre el  ritual que más me gusta (pero yo te recomiendo que leas todos porque son muy importantes).

El ritual de la soledad es el primer ritual de esta lista y su objetivo es encontrar un periodo de tranquilidad y paz en nuestro ajetreado día.

Yo tengo una secadora de pelo que utilizo para secarle el pelo a mi hija y esta secadora se apaga de manera automática cuando se calienta demasiado, después de unos minutos cuando ya está fría, la puedo volver a encender.

Lo mismo sucede con tu vida al suturarla de información.

Desde que te despiertas viendo las noticias, luego a lo largo del día viendo tus redes sociales y chateando por whatsapp a la hora de la comida y hasta en el baño, y lo último que haces antes de dormirte es seguir viendo noticias.

Entonces no nos damos el tiempo suficiente para estar alejado de tanto ruido y encontrar un poco de silencio, permitir que nuestra máquina mental se enfríe y que puedas explorar un poco sobre ti mismo.

La quietud que nos da la soledad y el silencio es una virtud que trae consigo una sensación de bienestar y nos pone en un estado de equilibrio necesario para poder enfrentar retos grandes.

Únicamente necesitas diez minutos para encontrar está paz, y hacer cambios importantes en tu vida.

Hasta aquí la primera parte de las 8 cosas que aprendí de “El monje que vendió su Ferrari”, si quieres leer la segunda parte da clic aquí, pero antes escribe en los comentarios si ya lo leíste y ¿qué aprendiste de él? y por favor comparte este artículo en tus redes sociales ¡Gracias!

Fabricio Mena

Autor del blog fabriciomena.com. Emprendedor y conferencista. Mi meta es ayudarte a que comiences a vivir la vida que has soñado para ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *