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11 lecciones que aprendí de “Como un hombre piensa, así es su vida”- Parte I

Libro "Como un hombre piensa, así es su vida"

Hay una característica del comportamiento humano, que puedo ver todos los días en las redes sociales y en muchas personas con las que convivo.

Este comportamiento es el de sentirse víctimas.

Víctimas de las circunstancias, víctimas del destino, de dios, del gobierno, de todo.

Aun no entiendo el porqué de esa actitud, quizás es la ignorancia, falta de conocimiento, la imitación o algún tipo de negación.

De hecho, siendo sinceros, yo era la primera persona que tenía esta actitud mediocre.

Podía quejarme, justificarme y culpar a todo el mundo de lo que me estaba sucediendo para blindar mi ego y protegerlo de que saliera lastimado.

Pero como lo veremos más adelante, esa defensa es una navaja filosa que únicamente ataca y lastima a nosotros mismos.

Hoy tengo que dar gracias por haber hecho consciente esta actitud y conocer el gran poder de influencia que tienen nuestros pensamientos sobre nuestro comportamiento.

A continuación, te invito a conocer estas once lecciones:

(Para escuchar el podcast dale clic a “Play” en el botón abajo o continúa leyendo si lo prefieres).

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1. La persona es literalmente lo que piensa, su carácter es la suma total de todos sus pensamientos.

Esta es la fórmula perfecta si quieres saber por qué haces lo que haces y por qué dices lo que dices.

Si eres una persona que se la pasa viendo noticias (asesinatos, secuestros, muertes), que unicamente ve el lado negativo de las cosas y critica constantemente todo a su al rededor, ¿qué tipo de pensamientos tendrás, qué tipo de persona serás?

Por lo tanto, piensa cómo quieres ser con los demás y contigo mismo.

Y cuida la información que consumes, los libros que lees, las noticias que buscas y las personas de las que te rodeas.

2. Los actos son los brotes del pensamiento, y la alegría y el sufrimiento son sus frutos.

La información que dejes transitar por tu mente será la base de tus pensamientos.

Como pienses actuarás y por ley de acción y reacción, obtendrás alegrías o sufrimiento de esas acciones.

Si bien hay experiencias positivas y negativas que no dependen de nosotros, nuestra forma de pensar será vital en cómo tomamos esas experiencias.

3. Las circunstancias solo pueden afectarnos si creemos que somos criaturas de los externo.

“No puedo salir adelante porque nací en una familia pobre”, puede ser una de las miles de excusas que digamos para no esforzarnos un poco y lograr cosas que valgan la pena.

El problema es que la persona que lo dice no sabe que es un pretexto, ella realmente cree que esa circunstancia lo ata a una vida que no se puede cambiar.

Alguien dijo que las cosas no nos pasan a nosotros, sino que nosotros somos los que pasamos a través de la vida.

Simplemente hay que reaccionar y resolver situaciones, algunas positivas, otras no tanto.

Dice mi papá que lo único que no tiene solución es la muerte.

Así que si naciste en una familia pobre, no tuviste papá o mamá y no tuviste la oportunidad de estudiar una carrera, no quiere decir que no puedas lograr cosas increíbles y no lo digo yo, lo dice la historia, personas que han vivido esas o peores circunstancias y el día de hoy tienen una vida plena.

No te falta nada para triunfar, lo tienes todo, tu mente.

4. Nuestra mente puede ser comparada con un jardín. Podemos cultivarlo de forma inteligente, o dejarlo crecer en forma salvaje; pero sin importar si se cultiva o se descuida, dará fruto.

No estamos acostumbrados a consumir información positiva. Quizás porque no requiere esfuerzo de nuestra parte pensarla.

Como señalé en mi artículo de invitado en el blog de  Iliana Caschi, desde niños nos ponen a ver noticias y crecemos depositando información negativa en nuestra mente, pensamos que si no las vemos somos irresponsables y nos sentimos desinformados.

Pero lo único que hacen las noticias es colocar lo peor de la información a nuestra mente.

Entonces hay dos opciones, que te esfuerces un poquito para seleccionar la información que te va hacer bien o dejar que ideas al azar pasen por tu mente.

5. Cada persona está donde está por la ley de su ser; los pensamientos que ha agregado a su carácter lo han llevado ahí.

Es muy fácil culpar a los demás de la situación en la que nos encontramos.

Si no nos va bien, pensamos que es culpa de alguien más y curiosamente si nos va bien, creemos que fue por buena suerte.

Pero ya sea que te encuentres en el lugar que querías o que no querías, toda la responsabilidad es tuya.

6. Los buenos pensamientos producen buenos frutos. Los malos pensamientos producen malos frutos.

Así de simple.

Estás son las primeras seis lecciones que aprendí de este maravilloso libro. Si quieres conocer las últimas cinco dirígete a la parte II.

¿Que te parecieron estas citas? Coméntalo en la parte  de abajo y comparte este artículo con alguien que aprecies.

Fabricio Mena

Autor del blog fabriciomena.com. Escritor. Mi meta es ayudarte a que comiences a vivir la vida que has soñado para ti.

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