0

Amateur Vs. Pro

Un joven que solo está esperando el fin de semana para salir a emborracharse es un amateur.

La profesionista que trabaja de nueve a siete de la noche y que desea con todas las fuerzas del mundo hacer un cambio de profesión pero no hace nada, es una amateur.

Los internautas que desayunan odio en forma de noticias y lo eructan en forma de más odio al gobernador en turno o a la persona que piensan diferente a ellos, son amateurs.

La persona que no lee al menos siete libros al año es un amateur.

El emprendedor que descubrió desde hace cinco años que existe un mundo en el que puede desarrollar el trabajo que le guste y tener las ganancias que desee pero que no pasa de ir a seminarios, conferencias y leer sin ejecutar inmediatamente ningún proyecto, es un amateur.

La señora o el señor arrepentido por su pasado es un amateur.

La joven que hace un drama por todo en Facebook es una amateur.

El amateurísmo es un modelo es vivir en desve. Los amateurs tienen un biorritmo opaco que lo han normalizado y al sentirse normales no logran ver sus defectos y están dispuestos a tener las mismas actitudes y los malos hábitos toda su vida.

La buena noticia es que esto se puede combatir convirtiéndose en un profesional (PRO).

Otra buena noticia es que convertirse en PRO se regala en la tienda de la vida. Así es, ser pro es gratis pero no es fácil. No se aprende en la carrera ni tampoco en el curso que se vende por Internet. Lo único que tienes que hacer para convertirte en un PRO es cambiar la forma en que piensas, sustituir tus viejos paradigmas por unos de último modelo. Convertirse en pro tiene un costo que no estás acostumbrado a pagar pero se puede accesible a cualquier bolsillo. El costo es abandonarla vida donde has estado extremadamente cómodo hablando de amigos, lugar donde vives, amores y malos hábitos. Convertirse en PRO es una odisea interior que demanda sacrificio y mucha fuerza de voluntad. Sé que suena algo complicado, doloroso y en verdad lo es. Pero a veces este modelo no solo es una elección personal sino es una elección suya para que tú la vivas.

A pesar de cualquier cosa, convertirse en pro vale la pena porque en caso de hacerlo encontrarás y normalizarás un poder que sirve para lograr cualquier cosa. Dice Steven Pressfield que ser pro es convertirse en la persona que siempre fuiste pero que hasta ese momento habías tenido miedo de ser.

Cede el mundo amateur para otra clase de personas, date el tiempo de reflexionar que te detiene y elimínalo para formar parte de la élite profesional y ganadora del mundo.

Share and Enjoy !

0Shares
0

Fabricio

Emprendiendo, escribiendo y compartiendo. COMUNICADOR COMPETENTE de la organización Toastmaster International.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.